Herbarium. Las flores de Gideon, Anna Casanovas


      

Herbarium. Las flores de Gideon, es una novela romántica de la autora Anna Casanovas publicada en 2016 por la editorial Titania y cuya lectura, fomentada por una sinopsis que prometía secretos familiares, descripciones de Oxford y su biblioteca Bodleiana, y referencias literarias a Jane Eyre, ha constituido una verdadera sorpresa.


No había leído ninguna obra de esta prolífica autora. Tampoco soy una lectora habitual de este género, cuyos títulos normalmente no me generan ninguna expectación. Sin embargo, este libro me ha cautivado y, desde que lo leí, lo llevo recomendando encarecidamente (y a quienes me han hecho caso, les ha encantado).


Herbarium. Las flores de Gideon despliega dos líneas argumentales en principio independientes y ambas las ambienta en Oxford. La principal tiene lugar en el presente y su protagonista es Sarah. La secundaria se sitúa en los albores de la Segunda Guerra Mundial y se centra en el personaje de Gideon. Desde el comienzo de ambas tramas, las dos historias de amor se aderezan con toques de novela histórica, de novela negra y, sobre todo, de saga familiar.


En la actualidad, Sarah, que trabaja investigando en Brasil, se enfrenta a la muerte de su padre, lo que le hace regresar a Oxford para hacerse cargo de sus asuntos y para cuidar de su abuela, quien padece un alzheimer bastante avanzado. Pero su regreso no es sencillo. Por un lado, la muerte de su padre resulta no haber sido fortuita o accidental. Por otro, Sarah, debido a secretos que más adelante saldrán a la luz, no mantenía relación desde hacía años con su familia y tampoco con amigos o compañeros, como Liam, a los que abandonó sin mirar atrás cuando decidió dejar Inglaterra poniendo mar de por medio.


En los años cuarenta del siglo XX, Gideon tuvo que dejar de lado los negocios familiares para acudir al frente (primero a Londres y luego al pirineo francés) en nombre de su país. A su regreso, la relación que hasta entonces había mantenido con su amada Sylvia se vio perjudicada por secretos que tardarán más de cincuenta años en esclarecerse y que aún ponen en peligro ciertos lazos familiares y la propia vida de los implicados.


Esta novela, organizada en dos tiempos, narrada con un estilo muy personal y relatada en primera persona pero a cuatro voces (Sarah, Liam, Gideon y Sylvia) envuelve al lector de manera adictiva en un remolino de incertidumbre a través de unos personajes bien construidos y de un ritmo equilibrado que si bien no confieren un carácter adrenalítico a la lectura, tampoco hacen que la trama se desenvuelva en torno a un timing relajado, como suele ser habitual en las novelas románticas.
Además de su capacidad para conseguir que el lector no pueda dejar de leer, destaco del libro la habilidad que Anna demuestra para evocar una ambientación perfecta (el Jardín Botánico , el College, la mansión Milton Manor...) a través de detalles y breves descripciones, así como para generar interés por temas colaterales que se desprenden de la lectura como la botánica o la novela Jane Eyre.


Si tuviera que poner una sola pega a esta preciosa historia, diría que la autora dota al personaje de Sarah de una inmadurez poco habitual para alguien de tan solo 23 años y a Liam de una perfección (interesante, atractivo, maduro, con gran éxito profesional, deportista, misterioso, sensible...) que roza la irrealidad cuando, por el contrario, el resto de la novela se ciñe a una verosimilitud totalmente asumible por el lector.


En conclusión, os recomiendo totalmente esta novela. No dejéis de probar la pluma de Anna Casanovas, no os dejará indiferentes. 

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